Exactamente un mes antes de que yo naciera, el 31 de Julio de 1978, murió la amada hermana mayor de mi papá. Para calmar su dolor y mantener vivo el recuerdo, Manuel decidió dejar su nombre en el mío. Y Alfonsina, mi mamá, estuvo de acuerdo.
La tía tejió ropa de lana durante mi gesta, que usé en los primeros meses.
Durante años he pensando en cambiar mi segundo nombre para sacudirme de encima la historia kármica de la tía. Según Manuel, es altamente probable que su alma se haya apoderado de mi cuerpo.
Y mi primo opina lo mismo.
Los filtros sociales recibidos a través de mi educación, y el miedo (la gran muralla que voy destruyendo) me mantuvieron ajena a la idea de un cambio, el cual consideraba practicamente imposible de realizar. La familia siempre ha proyectado la imagen de mi tía en mi, comparándonos en todos los aspectos. Me parezco a ella, soy como ella, tengo sus mismos gustos, a veces tengo sus re-acciones ... y luego, comienzo a repetir su historia. Considerando los últimos sucesos, siento que, de alguna forma, su vida comenzó a instalarse en la mía. Y voy a evitar que así sea.
Hoy, primero de Abril, desperté con ganas de buscar un nuevo nombre. Debía significar algo que trascendiera en la actualidad, ahora, preciso momento de cambios radicales. Y pensando, vagando entre gustos y traducciones, elegí un nombre de origen griego que significa "la que no decae y no se marchita; flor eterna".
Tomé el teléfono, salí al patio y llamé a la persona más importante de mi vida. Le conté mi decisión, y su voz se alegró ... momento en el cual vi, abajo de la hamaca sostenida por dos árboles, a una enorme mariposa nocturna, muy hermosa ...
Me asombré, como suelo asombrarme ante la belleza, y la celebré, feliz.
Álvaro se acercó, y me dijo: "Esa mariposa es nueva. Estuvo viviendo en este árbol, en la forma de una oruga café que luego formó su pupa. Un día me subí al árbol y casi me caigo del susto que me provocó su tamaño. Ayer nuevamente la vi como pupa; por lo tanto debió nacer hoy, al amanecer".
Ese relato me dejo con la boca abierta. He transmitido hasta el cansancio a los cercanos que vivo una metamorfosis, que habito una pupa. Al tomar esta decisión y comunicarla a mi alterego masculino, de alguna forma salí de la pupa, por fin, convertida en mariposa de noche. Mis piernas de doblaron, y sentí que caía. Luego me puse a llorar.
Tomé mi pelo negro y lo corté. Tomé mis uñas y las corté. Tomé ropa, la más vieja que encontré y las cenizas del incienso que quemé durante esa noche del primero de Abril. Metí todas esas cosas en una caja de cartón y le pedí a Aldo, mi hermano, que, en representación de mis padres, escribiera muchas veces en ella el nombre de la tía muerta.
Lo escribió más de 100 veces.
Abrí la chimenea para quemar la caja, y así, deshacerme simbólicamente de este destino impuesto por otros.
En la chimenea había un pájaro muerto. Su visión me detuvo un instante. Pero luego consideré esto como una señal: una parte de mi morirá, si logro liberarme del nombre kármico.
Tomé el colibrí y lo puse en la caja. Saqué las cenizas de otras combustiones, y comencé el ritual.
La caja se quemó lentamente ... primero el interior, del que salían largas llamas anaranjadas que bailaban furiosamente. Mientras las veía recordé mi mal pasado. Muchas imágenes se cruzaron, situaciones de la niñez, personas horribles, momentos dolorosos ... La caja se quemaba, y yo me hallaba dentro de esa pequeña hoguera, quemando el pasado y eliminando lo malo, todo lo malo. Matando fantasmas y situaciones. Purificando mi alma. Saliendo de la oscuridad.
Cuando la caja se convirtió en cenizas, me llené de tranquilidad. Me levanté del piso, y fui a escribir algunas líneas.
Mañana comenzaré el proceso del cambio de nombre, en su forma legal. Es probable que no logre mi objetivo, de volverme la flor eterna sobre los papeles que registran mi existencia y algunas de mis acciones... pero en mi, y por sobre todo, en mi subconciente, el nombre ya cambió. Eso marca la diferencia.
Entonces, amigos, este lugar que vive en la pantalla de luz, dejará de llamarse "En la pupa".
Porque ya he nacido.