Aquí, sentada bajo un árbol, comienzo a escribir lo que, estoy segura, constituye la segunda parte de mi vida. Este blog será parte de mi reinvención, la publicación de mis pensamientos me ayuda a liberar la tremenda carga de imágenes, sensaciones y percepciones que llevo dentro. No me causa problemas el hecho de publicar todo, o casi todo. Quiero ser transparente, y no tengo miedo a mostrar quien soy, realmente.
Tengo 28 años, y ciertos test psicológicos dicen que mi edad mental es mucho menor. Será acaso mi cabeza, burbuja confusa llena de humo púrpura, la que no me deja ir al ritmo del tiempo? es mi cabeza, y todo lo que ella almacena, lo que me ha desviado del camino abierto a través del cual todos van avanzando al horizonte sin preguntar, la que me ha llevado a cometer tantos errores, a ser alguien que no quiero ser? Es mi cabeza? O soy yo? O el resto?
Algún día podré ser quien soñé cuando niña y resolver mi vida, finalmente?
Espero que si. Quiero que sea así. Voy a retornar al inicio de la metamorfosis, y empezaré de nuevo. A causa de un ser del pasado, me veo en la obligación de volver al inicio, a mi útero-pupa.
(Viene un viento fuerte, que mueve las hojas del árbol en que estoy)
Vine al Cerro Amarillo, excepción de Concepción, a llenarme de verde y viento en alturas. Vine a este pequeño cerro a recordar mi origen porteño y a ver algo de belleza en esta ciudad horrible. Me han dicho que es peligroso. Mejor así. Este prejuicio me permite estar completamente sola y tranquila. Acabo de adueñarme de este lugar.
Ya no tengo miedo a nada, ahora. Alguna vez fui una niñita miedosa, terrible y caprichosa. Ya no. Ya no quiero serlo. Hice sufrir bastante y de vuelta, me hicieron daño por ello. A punta de desprecio, dolor y rabia me han empujado a romper con los miedos. Me encerraron en una pieza oscura, llena de arañas negras y de patas peludas. Enfréntalas, dijeron. Y yo, petrificada, me paré como pude en el único espacio que encontré libre, esperando a que comenzaran a trepar por mis piernas y mi espalda, ennegreciendo mi cara y metiéndose en mis nueve entradas, comiéndose mi interior. Esperaba mi muerte. Pero ellas ante el extraño ser se alejaron y tuvieron miedo de mi. Todas agrupadas, murmuraban buscando explicaciones sobre qué era esa cosa gigante y tiritona que no cambiaba de posición.
-Es una estatua - dijo una que había vivido entre los ladrillos de un monumento.
-No, no...es un edificio - dijo otra, que habitaba la casa de un constructor.
- Es una mujer muerta de miedo - dijo la tercera, y se acercó a mi.
Cuando llegó a mis pies, se inclinó sobre sus patas traseras y me dijo: quieres ser una más de nosotros? Yo sorprendida, respiré con alivio y le contesté que no podía, porque me faltaban cuatro patas y nunca había aprendido a tejer.
Ellas dijeron: entonces nosotros nos convertiremos en ti
Y como en un circo de pulgas, una araña tomó vuelo y saltó sobre el torax de otra. Otra araña, de ojos inexistentes, se subió encima, al mismo tiempo que varias de ellas repetían el acto formando torres, muchas torres, que finalmente terminaron construyendo una figura negra y humana, de mi altura.
La figura de arañas me invitó a sentarme y me enseñó a tejer redes de hilo plateado. Así estuve varios meses, tejiendo, olvidando, en constante metamorfosis.
Hasta que ellos decidieron abrir la puerta.
Tengo 28 años, y ciertos test psicológicos dicen que mi edad mental es mucho menor. Será acaso mi cabeza, burbuja confusa llena de humo púrpura, la que no me deja ir al ritmo del tiempo? es mi cabeza, y todo lo que ella almacena, lo que me ha desviado del camino abierto a través del cual todos van avanzando al horizonte sin preguntar, la que me ha llevado a cometer tantos errores, a ser alguien que no quiero ser? Es mi cabeza? O soy yo? O el resto?
Algún día podré ser quien soñé cuando niña y resolver mi vida, finalmente?
Espero que si. Quiero que sea así. Voy a retornar al inicio de la metamorfosis, y empezaré de nuevo. A causa de un ser del pasado, me veo en la obligación de volver al inicio, a mi útero-pupa.
(Viene un viento fuerte, que mueve las hojas del árbol en que estoy)
Vine al Cerro Amarillo, excepción de Concepción, a llenarme de verde y viento en alturas. Vine a este pequeño cerro a recordar mi origen porteño y a ver algo de belleza en esta ciudad horrible. Me han dicho que es peligroso. Mejor así. Este prejuicio me permite estar completamente sola y tranquila. Acabo de adueñarme de este lugar.
Ya no tengo miedo a nada, ahora. Alguna vez fui una niñita miedosa, terrible y caprichosa. Ya no. Ya no quiero serlo. Hice sufrir bastante y de vuelta, me hicieron daño por ello. A punta de desprecio, dolor y rabia me han empujado a romper con los miedos. Me encerraron en una pieza oscura, llena de arañas negras y de patas peludas. Enfréntalas, dijeron. Y yo, petrificada, me paré como pude en el único espacio que encontré libre, esperando a que comenzaran a trepar por mis piernas y mi espalda, ennegreciendo mi cara y metiéndose en mis nueve entradas, comiéndose mi interior. Esperaba mi muerte. Pero ellas ante el extraño ser se alejaron y tuvieron miedo de mi. Todas agrupadas, murmuraban buscando explicaciones sobre qué era esa cosa gigante y tiritona que no cambiaba de posición.
-Es una estatua - dijo una que había vivido entre los ladrillos de un monumento.
-No, no...es un edificio - dijo otra, que habitaba la casa de un constructor.
- Es una mujer muerta de miedo - dijo la tercera, y se acercó a mi.
Cuando llegó a mis pies, se inclinó sobre sus patas traseras y me dijo: quieres ser una más de nosotros? Yo sorprendida, respiré con alivio y le contesté que no podía, porque me faltaban cuatro patas y nunca había aprendido a tejer.
Ellas dijeron: entonces nosotros nos convertiremos en ti
Y como en un circo de pulgas, una araña tomó vuelo y saltó sobre el torax de otra. Otra araña, de ojos inexistentes, se subió encima, al mismo tiempo que varias de ellas repetían el acto formando torres, muchas torres, que finalmente terminaron construyendo una figura negra y humana, de mi altura.
La figura de arañas me invitó a sentarme y me enseñó a tejer redes de hilo plateado. Así estuve varios meses, tejiendo, olvidando, en constante metamorfosis.
Hasta que ellos decidieron abrir la puerta.

7 comentarios:
Carlota me alegro tanto tanto de que estés liberándote por fin
el temblor está pasando amiga!
me gustó el mini cuento de las arañas, podrías trabajarlo más.
nos vemos feaaaaa!!!!!!!!!!
nada que decir ademas que la cagay pa escribir, jejejejej, y metamorfoseate no mas, ahora mi duda es: es holometabola o hemimetabola?besitos
hemimetabola, obvio!
naceré en estado adulto....
es así la vida, a veces primavera y otras invierno... es aasí la vida
gracias por pasar por casa
te imagino en una ciudad de cerros, vestida sólo con una luz naranja.
Grandes cosas en pocas palabras. De un enlace a otro, y de otro a otro más, sin saber muy bien cómo, como casi siempre, he llegado a este blog, que me ha sorprendido. Sinceridad, y por qué no, también literatura, porque es literatrua todo lo que sale desde dentro de uno mismo. Enhorabuena, desde España.
¿Acepta una invitación? ¿Seguiremos en contacto?
www.autobiografiaporescribiluisquinonesc.blogspot.com
luis q.
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